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Eduardo Sacheri: “El futbol tiene ese toque catártico reparador que la vida no tiene, la vida de verdad no lo tiene”
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Entrevista con Eduardo Sacheri para Langosta literaria

A lo largo de su trayectoria como escritor, Eduardo Sacheri utiliza momentos de la historia de Argentina, su país natal, para ser contados desde la vida privada de la gente común. Esto ocurre en su más reciente obra, El funcionamiento general del mundo (Alfaguara, 2021), una historia que se sitúa en 1983, año en que terminó la dictadura militar y en Argentina comenzó a vivirse la democracia.  “Me interesaba situarme en un colegio porque me parece que las escuelas son una caja de resonancia muy interesante que nos permite analizar los grandes procesos sociales y culturales desde esa pequeña perspectiva”, explicó Sacheri.

Para el autor argentino, introducir en su historia un deporte como el futbol fue la clave para tomar algo cotidiano y acceder a lo más profundo del ser. “Me parece que los juegos que inventamos los seres humanos tienen la particularidad de abrirnos la puerta hacia lugares que en nuestra vida cotidiana y civilizada están ocultos, tapados por nuestro pudor. Creo que cuando jugamos olvidamos las máscaras y somos más auténticos”, agregó.

Narrar el pasado es algo festivo y nostálgico

En la obra, Sacheri narra el viaje a la Patagonia que, años después, realiza uno de aquellos jóvenes que vivió en 1983, en compañía de sus hijos adolescentes.

Desde la perspectiva del autor, se trata de un pasaje interesante que deja al descubierto la narración del pasado nostálgico, en donde, sin lugar a duda, se muestra el cambio generacional al que estamos sujetos.

“Es interesante que este personaje cuente a regañadientes su pasado, porque a veces esto trae algo de nostalgia. En ocasiones contar nuestras aventuras juveniles implica volver a un pasado cargado de dolor y frustraciones, por eso hay quienes prefieren silenciarlo, que es lo que ocurre con Federico Benítez hasta que no le queda otra opción que sincerarse con sus hijos”, detalló.

La novela plantea un conflicto generacional situado en 1983 entre los chicos y los adultos. Época en que las relaciones estaban cargadas de autoritarismo y violencia.

“Me interesó marcar que hoy en día también hay fuertes diferencias generacionales y no alcanza con decir que los jóvenes tienen razón, más bien se trata de llegar a un diálogo. Ninguna generación es el punto de llegada de una cultura. Los que teníamos 15 años en 1983 sentíamos que el mundo debía ser como nosotros lo veíamos y parecía que los adultos desafinaban; hoy sucede inevitablemente lo mismo y así volverá a suceder en 30 años, al final es un rasgo humano”, ahondó.

El diálogo, una virtud

La novela, a su manera, tiene que ver con formas de comunicación o incomunicación, según lo queramos ver. Desde el punto de vista de Federico Benítez, el personaje principal, puede ser una biografía inspirada en aquellas personas con las que no pudo comunicarse, pero con tintes de con quien sí lo logró.

“El personaje de Muzopappa tiene la virtud de poder escuchar y dialogar. Es el único adulto que estos chicos, en general, y Federico, en particular, tienen alrededor y que consigue escucharlos. Desde ordenarlos en un campo de juego para no ser eliminados del torneo hasta las charlas mientras esperan el bus”, detalló el autor.

¿Qué personajes han marcado la vida de Eduardo Sacheri?

Son varios los personajes que han marcado la vida del autor tanto dentro del sistema educativo como fuera de él. Sus padres, esposa, hijos y amigos forman ese eslabón.

“Quizá sean pocos los docentes que consiguieron conmoverme, pero los suficientes para enseñarme y establecer conmigo un lazo afectivo que me parece son las dos bases imprescindibles de la educación; una sin la otra no funciona. El cariño sin conocimiento no alcanza y el conocimiento sin cariño no entra.”

La mala racha del hincha

Para nadie es un secreto que Eduardo Sacheri es hincha de Independiente y que como todo aficionado también sufre con las malas rachas del club. La más significativa fue cuando el equipo descendió a segunda división en 2013, por única vez en su historia.

“Independiente tuvo una época gloriosa en las décadas de 1970 y 1980; de hecho, los equipos mexicanos participaron en la Copa Libertadores y durante cuatro años Independiente ganó. Es el único equipo que lo ha hecho y justo la mala racha del siglo xxi nos llevó a segunda división. Fue un momento muy doloroso; pero bueno, con mis hijos seguí yendo al estadio hasta su vuelta a primera.”

Luego de aquel episodio regresaron los momentos de gloria, pues en 2017 el club ganó la Copa Sudamericana.

“Lo que te ofrece el deporte es una nueva esperanza, una nueva oportunidad de cicatrizar tus heridas. A veces se concreta y a veces no, pero, aun cuando no se concreta de inmediato, se abre una nueva oportunidad; por eso creo que el juego tiene ese toque catártico reparador que a veces la vida no tiene, la vida de verdad no lo tiene.”

Argentina, el futbol y el efecto Messi

Argentina se coronó campeón de la Copa América después de no alcanzar ese título desde 1993 y Eduardo Sacheri vivió con alegría el momento.

“Los argentinos teníamos temor de que Messi terminara su carrera sin un título importante con la Selección Nacional. Leo ya está grande como jugador y el temor incrementaba, ahora vivimos aliviados.”


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