Terminar Cuentos completos de Jorge Luis Borges nunca pasará

Después de tener el volumen de Cuentos completos de Borges en mi librero por semanas, decidí, un buen día, dejar de observar el libro como un objeto maligno de culto y abandonar la fantasía de que por arte de magia terminaría las quinientas páginas que lo componen. Concluí que no iba a llegar a ningún lado dejándome abrumar por la palabra completos en el título, ni por mi miedo intelectual al autor. Y me dije a mí misma: «Levántate y lee».

De este modo comencé, no con el primer cuento de la antología, sino con uno de los primeros que había leído del autor hace tiempo. Mientras miraba la primera página de «Ruinas circulares», recordé mi primera lectura, que seguramente tuvo mucho que ver con mi vacilación de retomarlo. En aquel entonces, me acuerdo haber terminado las pocas, pero complejas, páginas del cuento, con una gran decepción y angustia por no poder comprenderlo mucho o, más bien, nada. Por supuesto que después de esta decepción vino la duda: tal vez no era tan buena lectora después de todo. Tal vez esto era la consecuencia de haber leído tantos bestsellers en mi vida. O no, tal vez era él quien estaba sobrevalorado.

Aunque en ese entonces dejé el cuento «para después» y pretendí que lo había comprendido, tarde o temprano me di cuenta de que si me importaba de verdad leer, no debía ser tan dura conmigo misma y mucho menos rechazar a un autor por complicado. Debía volver a intentarlo. Ahora mismo, al tener el libro frente a mí, me doy cuenta de que hay un tiempo para todo; para leer y dejar a un lado ciertos libros, y para saborear y retomar otros. De algo estoy segura: no he sido la única a la que el autor argentino se le ha dificultado pero, por lo menos ahora, los cuentos de Borges ya no están en la parte superior de mi librero esperando, sino en mi escritorio junto a una libreta de notas.

«Ruinas circulares» volvió a mi vida como una experiencia cambiante cuya intensidad fue aumentando a medida que volvía a releerlo, una y otra vez, como esa canción que no se puede dejar de escuchar porque cada vez suena mejor. Supongo que la magia sucedió cuando decidí ponerle fin a mis fantasmas y sentarme a leer hasta que las palabras cobraran vida. Solo así empecé a leer a Borges. Alrededor de la cuarta o quinta lectura, «Ruinas circulares» empezó a volverse una experiencia real, donde no solo comencé a visualizar un corazón latente sino que pude percibir mi propio latido. Percibí la imagen vertiginosa de una ruina circular que al terminar el cuento se volvió ceniza; la imagen desapareció pero sentí que algo había cambiado. Las palabras latían.

Cuando se trata de cuentos, las reglas cambian; marcan su propia profundidad y uno nunca sabe a dónde se está metiendo a nadar. Y en Cuentos completos uno nunca sabe si se está hundiendo en la escena de un crimen o en un laberinto imposible. Uno tampoco sabe cómo saldrá de ahí y, sin embargo, la experiencia nace cuando encontramos la forma de flotar en alguno de esos mundos. Aunque sea hasta la quinta lectura, algo cambia al volver a leerlo, no en el sentido moral, sino en la manera en que nos adentramos en la historia.

Ahora sé que «Terminar Cuentos completos de Borges» —cometido que me propuse a principio de mi universidad— nunca pasará, porque nunca se acaban las historias del autor, ni los lugares a donde nos llevan. En pocas páginas, el mundo deja de ser uno y se convierte en miles que salen de los confines del libro y se bifurcan. Por lo mismo, no es un volumen que hay que intentar terminar, ni tampoco un autor que hay que abandonar. Con el tiempo, los libros que valen por su final dejan de tener un camino interesante y, al contrario, los libros que son un camino tienen mil vertientes en donde el punto final no es más que un espejo que nos devuelve a la lectura y nos incita a seguir leyendo.

Borges, Jorge Luis. Cuentos completos. México: Debolsillo, 2014.

Escrito por
Otros textos de Carla Rivera

Indagar y escribir con Enrique Vila-Matas

Cada año el anuncio del Premio Nobel ilumina varios nombres. Mientras que...
Leer más

Deja un comentario