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Libros para la señora de las plantas que llevas dentro
Frida Juárez comment 0 Comentarios

El significado que le damos a un jardín o a una flor puede ser diverso, pero sin duda detrás de estos existe una labor que requiere dedicación y mucho esfuerzo. Por supuesto existe una historia diferente en cada planta y árbol que vemos, pero es indiscutible su poder vivificador y reconfortante que encontramos en ellos. A continuación te dejamos algunos títulos que te harán descubrir y confrontar aquella forma en que te relacionas con lo que te rodea y lo que te da vida. 

Las rosas de Orwell, Rebecca Solnit

Una de las grandes cualidades de la literatura es que a través de ella accedemos a distintos épocas, generaciones y formas de ver la vida; reconstruimos espacios y reavivamos sucesos. En esta novela, la narradora recuerda un ensayo de George Orwell en el que el novelista reflexiona sobre las rosas de su jardín y en general sobre la forma en que la naturaleza persiste a lo largo de los años.

“Los árboles nos recordaban a la vez nuestra fugacidad y su resistencia, superior a la nuestra, y con su verticalidad se alzaban en el paisaje como guardianes y testigos”.

Esa remembranza detona en ella un interés por lo que propuso Orwell y la lleva a meditar sobre la continuidad de la vegetación a lo largo de los años y su permanencia vigilante de los hechos y las generaciones. Sobre todo, posiciona a los árboles y a las plantas no solo como entes que nos brindan vida, sino como seres que resguardan historias.

El tercer paraíso, Cristian Alarcón

La emergencia de Covid-19 nos llevó a todos al confinamiento y con esto a la adaptación y apropiación de espacios que quizá siempre nos habían pertenecido, pero nunca habíamos procurado. El protagonista de esta novela se encuentra en esta misma situación y decide pasar su aislamiento en una cabaña ubicada fuera de la ciudad de Buenos Aires. Ahí emprenderá la tarea de cultivar un jardín y reflexionar sobre la botánica y el papel crucial de Humboldt. Sin embargo, su acercamiento a este jardín y los recuerdos de su familia lo confrontarán con sus raíces y su forma de ver la vida.

“Aquí estoy para comprender un misterio que ignoro. Aquí admiro este jardín. Aquí extraño mi propio paraíso”.   

En ese paraíso recordará a su abuela Alba y a su abuelo Elías, a su madre, a su hijo: a su familia; traerá a la memoria la dictadura de Pinochet y la forma en que los obligó a dejar Chile, así como aquellas pérdidas y decisiones que han influido en su vida.

Los jardines secretos de Mogador, Alberto Ruy Sánchez

Tras la muerte de su padre, Jassiba heredó el jardín que por tantos años cultivó su progenitor y encontró en cada planta una relación estrecha con él y la naturaleza. Tras conocer a su amante y quedar embarazada comenzó a experimentar una intensificación de sus deseos. Sin embargo, un día sintió que su amante la besaba de forma asíncrona y mecánica, así que decidió ponerle un reto para que pueda acercarse a ella de nuevo. Este consistió en que la podría tocar cuando él describiera cada noche uno de los jardines de Mogador; una tarea demasiado difícil, pues casi no hay jardines.

A partir de la historia de Shajrazad en Las mil y una noches, Jassiba desea que su amante sea capaz de ver y escuchar más allá de lo cercano. A partir de esto, el narrador irá descubriendo, ya sea en una tienda de especias o en una tienda de instrumentos musicales, nueve jardines, que a su vez le van despertando diversas experiencias sensoriales y desconocidas por él.

El jardín de las mujeres, Aminatta Forna

Varios relatos conforman este libro en el que conocemos como punto principal que Abie regresa a África a recibir los cafetales que le heredó su abuelo. Así, la naturaleza, en específico la tierra, juega un papel muy importante, ya que es esta la que detona una serie de recuerdos que llevará a las distintas voces narrativas a reflexionar sobre sus orígenes.

Historias reales y fantásticas reconstruyen un pasado familiar e histórico que marcó a los provenientes de esas regiones, los cuales, entre muchas cosas, se sometieron a una colonización que determinó su forma de vida. Esclavismo, religión y exilio son algunos de los temas que se dejan ver detrás de esas remembranzas, en las que además se dibujan espacios naturales que resguardan relatos populares.

Elizabeth y su jardín alemán, Elizabeth von Arnim

Tras casarse con el barón von Arnim, Mary Annette Beauchamps se traslada a Pomerania, una ciudad alemana en la que se encuentra la residencia de su nuevo esposo, mejor conocido en la novela como el hombre airado. A pesar de que en ese espacio cuenta con muchas comodidades, pues pertenece a la nobleza; los preceptos sociales, las costumbres de la época y los días inertes la avasallan en esa mansión. Sin embargo, Annette encuentra en el jardín un escape y una nueva forma de vivir.

“El jardín es el lugar en donde busco refugio y protección, no la casa. En la casa me esperan deberes y disgustos, sirvientes a los que aconsejar y amonestar, muebles y comidas; mientras que fuera me veo rodeada de bendiciones por todas partes”.

La vegetación cobra un sentido muy importante en esta novela, pues es ahí donde la protagonista se libera, reflexiona sobre lo que la rodea, lee, escribe y pasa tiempo con ella misma y con sus hijas. Claro está que existe una clara oposición entre los espacios, ya que el jardín y la naturaleza se contraponen a esa casa ostentosa que protege apariencias y exige conductas socialmente aceptadas.

El lenguaje de las flores, Vanessa Diffenbaugh

La época victoriana destacó, entre muchas cosas, por la exaltación de valores sociales,la imposición de prejuicios, la repulsión a los excesos y un moralismo dominante que impedía la exposición de afectos y deseos. A raíz de esto, la sociedad del siglo XVlll encontró en las flores una simbología perfecta para codificar mensajes. Este hecho tuvo mucha influencia en esta cautivante novela, en la cual conocemos la historia de Victoria, una joven huérfana que pasó su infancia de casa en casa, en la espera de ser adoptada. A los 18 años, tras salir de la casa hogar,  encontrará un trabajo en una florería donde podrá poner en práctica su pasión y conocimiento por las flores.

Victoria no solo hará arreglos a partir del significado de las flores, también hará su propio diccionario y nos dejará ver el poder paliativo de las flores, las cuales le proporcionan todo aquello que siempre deseó en su infancia: protección, cuidados y amor. A través de las páginas de este libro, seremos parte no solo de la pasión de Victoria por la florería, sino también de su miedos rechazo al amor y al contacto físico.

Jardín, Pablo Simonetti

Luisa, una mujer de 76 años, se encuentra en un dilema: una empresa le ofrece una cuantiosa cantidad por su casa, ya que tiene un gran proyecto inmobiliario. Sin embargo, la decisión no es fácil, pues provocará tensión entre sus tres hijos y sobre todo en ella, quien se niega a dejar ese espacio que fue guarida de sus deseos y reflexiones y en donde vio crecer a sus hijos. Sobre todo, le cuesta dejar ese jardín que es fruto de los cuidados y la dedicación que tuvo por años.  

Las páginas de esta novela transcurrirán en torno a este dilema y después alrededor de las decisiones tomadas, ya que desde un inicio sabemos tras la venta de la casa y la pérdida del jardín, Luisa enfrentará una enfermedad que la llevará a la muerte. A partir de esto, cada uno de sus hijos reflexionará sobre el sentido de pertenencia, la identificación y protección que le brindaba a este espacio a su madre.

Las flores perdidas de Alice Hart, Holly Ringland

Alice Hart, una niña de 9 años, vive dentro de un seno familiar violento, en el que el espacio que habita no es seguro y la incertidumbre se apodera de sus días. Sin embargo, un día, tras el incendio de su casa, su destino cambia. Su abuela June tendrá que cuidarla de ahora en adelante en Thornfield, la granja en la que se decían al cuidado y cultivo de flores, pero sobre todo es un espacio seguro para las mujeres quienes pueden ser libres, mitigar sus dolores y encontrar la felicidad. 

“Thornfield había sido un sitio donde flores y mujeres podían florecer. A las mujeres que llegaban allí se les ofrecía la oportunidad de superar lo que fuese que les hubiera impedido avanzar en la vida”.

Tras su llegada ahí y con el transcurrir de los años, Alice se convertirá en una experta y apasionada por las flores; conocerá el lenguaje de las flores y el poder paliativo de las mismas. Ella encontró entre ellas una contención y una oportunidad para evitar que su vida y la de otras mujeres se cayera a pedazos.

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