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Cuando Moctezuma conoció a Cortés: ¿Cómo ocurrió todo realmente?
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Entrevista con Matthew Restall, autor de Cuando Moctezuma conoció a Cortés, realizada el 4 de agosto de 2021.

El libro ofrece una perspectiva muy interesante sobre este tema tan polémico para los mexicanos como es la Conquista. ¿Cómo surgió este libro?

Pocos años antes de 2019 estuve conversando con varias editoriales sobre la posibilidad de escribir un libro sobre la Conquista aprovechando que se acercaban los 500 años de ese acontecimiento. Pudo ser una biografía de Hernán Cortés, o una biografía combinada de Cortés y Moctezuma. La Conquista de México es un tema que se ha contado muchas veces. Como resultado de esas conversaciones empecé a pensar en los eventos de hace 500 años y busqué la manera de decir algo nuevo que valiera la pena.

Eso me dio la excusa para revisar archivos en México, España, Londres, París y a medida que iba buscando me di cuenta de que no sólo es una historia relevante para el México del pasado y de la actualidad, la Conquista tiene una relevancia global.

El libro tiene muchas referencias a la manera en que la conquista se ha visto en otras partes del mundo en diferentes épocas. Eso lo convierte en un libro que va más allá de la mera historia de la Conquista y la inserta en la historia global. ¿Es así?

Sí, esa es una parte del libro que me gustó mucho investigar y escribir. Algunos me han dicho que es una de las partes más importantes de esta investigación. Ahora ¿cómo llegué a eso? No era el propósito al inicio escribir esa parte del libro, pero me di cuenta de que en el fondo de la narrativa tradicional sobre la Conquista, la que todos conocemos, la que nos lleva a las cartas de Cortés al rey, hay una gran mentira, esa mentira es que Moctezuma se rindió pacíficamente ante Cortés y le entregó todo el imperio mexica.

Al hacer la investigación no tenía la idea de que eso era una mentira, simplemente no me convencía el relato original, me parecía que algo faltaba. Conversé con muchos especialistas en Estados Unidos y México sobre lo ocurrido ese 8 de noviembre de 1519 en Tenochtitlan, les pregunté, ¿qué piensan que ocurrió? ¿Piensan que en realidad Moctezuma se rindió? Y llegué a la conclusión de que eso no pasó, fue una mentira de Cortés apoyada por sus capitanes.

¿Pero entonces por qué ha sobrevivido esa mentira durante 500 años? Me pareció que era necesario explicarlo. Busqué obras inglesas del siglo XVII, operas italianas, pinturas en el edificio del Capitolio en Washington, obras de arte del siglo XX y vi cómo esa mentira crecía y se expandía con el paso del tiempo. Me di cuenta de que los imperios del Atlántico se habían agarrado de esa mentira porque les ayudaba a justificar su existencia ante el mundo entero.

Vayamos entonces al aspecto más importante del libro, que hasta le da el título: cuando Moctezuma se encuentra con Cortés. El conquistador dice en sus Cartas de Relación que Moctezuma se rindió sin pelear y aceptó convertirse en vasallo del rey de España. Con el paso de los siglos otros autores también han dudado de esa versión. Tú das una interpretación que tiene que ver con la manera como Cortés y sus hombres entendieron las palabras de Moctezuma. ¿Será que Cortés al principio no entendió lo que le dijo Moctezuma, y simplemente asumió la explicación que más le convino?

Sí, así lo creo. No soy el primero que argumenta que la rendición es una mentira. Ya Bartolomé de las Casas lo había dicho durante el siglo XVI cuando Cortés seguía vivo. Siglo XVI, “esto fue un robo, no fue legítimo tomar el imperio azteca”. El cuestionamiento siempre ha existido y por eso es importante enfocarse en el encuentro entre estos dos personajes.

Podemos imaginar que hubo mala comunicación y entendimiento entre los dos. También debemos especular sobre lo que pasó entre el encuentro de Cortés y Moctezuma en 1519 y meses más tarde cuando Cortés escribió sus Cartas de Relación. Suponemos que Moctezuma hizo un discurso ante los españoles, no hay razón para inventar eso. Es muy seguro que hablaron; pero no tenemos claro qué tanto les dijo. Sólo contamos con la versión de los españoles. Además, fue una conversación en la que se habló en náhuatl y en español.

El náhuatl es un idioma sofisticado, muy bello, en el que las palabras y las estructuras gramaticales dependen de quién habla y a quién le habla. Es una lengua muy compleja y elegante. Yo creo que los españoles tomaron muy literalmente las expresiones de Moctezuma llenas de cortesía y las usaron a su favor para construir el mito de la rendición.

En el libro utilizas siempre el término “Montezuma”. Inmediatamente recordé a Miguel León-Portilla que usaba la palabra “Motecuhzoma” y los mexicanos nos hemos acostumbrado a llamarlo “Moctezuma”, ¿por qué lo llamas tú así?

Al principio creí que “Montezuma” era una versión moderna en inglés y no era válida. Iba a usar “Moctezuma”, hasta que descubrí que con la pronunciación de ese nombre con “n” se remonta al siglo XVI, lo que le da toda validez. Con el paso del tiempo fue cambiando la forma de pronunciarlo y también dependió del lugar donde se leía. Para los lectores de habla inglesa la “n” es normal y para los lectores de habla española lo común es con “C”. No sólo cambió el nombre de Moctezuma. A Cortés nadie le decía “Hernán”, en realidad era “Hernando”.

Moctezuma es una figura muy polémica. Estamos acostumbrados al personaje de los famosos presagios, el que “huye” a la cueva de Cincalco, el que tiene mucho miedo ante lo desconocido. Pero otros investigadores han señalado que en realidad era un sacerdote, un guerrero, un hombre colérico que quería consolidar el poder de su imperio. ¿Qué pasa en realidad con Moctezuma? ¿Qué visión tienes sobre este personaje?

Hay varios “Moctezumas” con muchas diferencias entre sí, por eso es difícil reconciliarlos. Tenemos a un Moctezuma guerrero, un Moctezuma muy religioso y el Moctezuma temeroso de la llegada de los españoles.

Este último personaje es una invención creada después de su muerte para apoyar la narrativa tradicional de la Conquista. Para los españoles fue muy fácil pintarlo como un ser débil que creía en presagios. Por otra parte, los indígenas estaban intentando entender cómo y por qué había cambiado su mundo. Ellos también sostuvieron la versión de que Moctezuma era un antihéroe para poder adaptarse a la época tan difícil que estaban viviendo. Además, eso permitió el surgimiento de otro personaje: Cuauhtémoc; el cual sí tenía los valores que según esta versión manipulada le faltaban a Moctezuma.

Moctezuma y Cuauhtémoc se vuelven los dos modelos: el bueno y el malo, el débil y el que resiste. Pero eso no nos dice mucho del verdadero Moctezuma.

En la versión tradicional de la historia de la Conquista pasamos del Moctezuma débil a dos gobernantes poderosos pero a los que venció el destino: Cuitláhuac, que muere de viruela y Cuauhtémoc que se convierte en “el águila que cae”, el derrotado que no pudo defender a su pueblo y por eso le pide a Cortés que lo asesine…

Sí, es una gran leyenda para crearles un sentido a esos personajes. Era necesario apoyar la idea de la rendición y que Moctezuma fuera el chivo expiatorio.

Pero en realidad nada de eso tiene sentido si pensamos en lo que ocurrió en el Imperio mexica antes de la llegada de los españoles, la forma en que Moctezuma extendió su imperio y cómo se enfrentó a sus enemigos. En realidad, Moctezuma tenía los valores que hoy atribuimos a Cuauhtémoc: era un líder, fuerte, valiente y efectivo; muy lejos de ser el supersticioso y débil que entrega su imperio sin luchar. Al ver esto, nos damos cuenta de que la rendición es una mentira.

Moctezuma habría intentado estudiar a los españoles para descubrir qué querían y cómo usarlos. Ese es un personaje más interesante. No soy el primero que lo dice, pero nos enfrentamos a un muro de mentiras que nos hace difícil entender lo que ocurrió hace 500 años. Entre esas mentiras están la debilidad de Moctezuma y la fortaleza de Cuauhtémoc.

Moctezuma es un hombre muy interesado por lo que le rodea, por eso crea este gran zoológico lleno de animales y seres humanos del cual tú hablas en tu libro; pero ante la amenaza que representaban los españoles, ¿no era más sencillo enfrentarlos desde el principio en lugar de arriesgarse al permitirles entrar a sus dominios?

No sabemos qué pensaba Moctezuma. Sí sabemos que era un hombre con una enorme curiosidad, que deseaba aprender de estos recién llegados y por eso los rastreaba.  Moctezuma ya sabía de la existencia de estos otros hombres, sus espías y mensajeros vieron los barcos cuando llegaron a la costa y los estaban esperando. La reacción de Moctezuma no es de miedo sino de interés “Son hombres distintos, con tecnología diferente, vienen de otra parte, su cultura es distinta, ¿qué están haciendo?” Moctezuma se preocupa por aprender y no por destruirlos, por eso no quiere matarlos.

Otro tema complejo es la gente que estaba alrededor de Cortés y Moctezuma, comencemos por los indígenas, ¿qué estaba pasando en ese inmenso territorio? Moctezuma tenía mensajeros en las costas y se entera de lo que estaba pasando, ¿pero qué ocurre con los otros pueblos y qué actitudes tienen ante los recién llegados?

Empezaré por lo que no ocurrió. No creo que los indígenas odiaran a los aztecas, eso es otra invención de los españoles para justificar lo ocurrido. Para los conquistadores era útil difundir el mito de que los aztecas eran un pueblo horrible y guiado por Satanás, que hacían sacrificios humanos y por eso el resto de los pueblos les tenían miedo, pero los españoles los iban a salvar. No es cierto. Es una justificación y una mentira. Una fantasía imperialista.

La llegada de los españoles desestabilizó a todo el imperio mexica y sus zonas de influencia, como a los Totonacos, Tlaxcala, Huejotzingo, Cholula y otros. Un buen ejemplo es Texcoco, uno de los miembros de la Triple Alianza; allí había una disputa entre los hijos del Tlatoani fallecido por ver quién se quedaba en su lugar. Una parte de la élite texcocana usó a los españoles para adueñarse del poder y además tenían la intención de acabar con Tenochtitlan. Eso nos demuestra que la Conquista en realidad fue parte de una gran guerra civil mesoamericana, en la que los indígenas se estaban enfrentando entre sí para destruir una serie de arreglos políticos muy antiguos pero que ya no les convenían. Para lograrlo, los líderes indígenas decidieron que usarían a los españoles a su favor. Eso rompe totalmente la idea anterior de que eran aliados incondicionales de los recién llegados.

Normalmente vemos la historia de la Conquista desde la perspectiva de los españoles, como si ellos hubieran controlado todo y los indígenas sólo reaccionaran a sus órdenes. Pero en realidad los indígenas estaban compitiendo entre sí por el control del Imperio mexica. Otro ejemplo de esto es Tlaxcala, que se une a los españoles para  crear un nuevo arreglo en el mundo mesoamericano que les fuera más conveniente.

A lo largo de los siglos, Hernán Cortés ha sido el padre de la nación mexicana y su villano más grande. Sin embargo, me da la impresión de que al final es un tipo muy afortunado. Se apodera de la expedición original que salió de Cuba; hace una nueva expedición en Veracruz, derrota a los mexicas, lo nombran marqués del Valle de Oaxaca y sobrevive como personaje histórico si lo comparamos con los demás.

Cortés fue un hombre con mucha destreza política que supo sobrevivir a cualquier situación. No se arriesgaba demasiado. Sabía cómo narrar sus acciones ante las autoridades españolas y fue un general que estaba atrás dirigiendo a sus tropas mientras que eran otros los que peleaban para salvarlo al último momento. Construyó su propia fuerza usando las destrezas que tenía para sobrevivir cuando los demás habían arriesgado sus vidas.

Era un gran líder y los demás españoles querían seguirlo. Pero el error de estos capitanes –Montejo, Alvarado, Sandoval– fue creer que podían confiar en él, mientras que Cortés era un político sin principios. Al ponerlo al frente de la expedición hacia Tenochtitlan creyeron que Cortés compartiría con ellos la fortuna y la gloria que obtuvieran, pero al final los traicionó a todos.

Cortés era un hombre con pocos principios que mentía constantemente. ¡En eso se parece mucho a  los políticos contemporáneos!

Como un ejercicio intelectual vale la pena imaginarse cómo habría sido la Conquista si Cortés no hubiera estado. ¿Quién habría tomado su lugar y qué habría ocurrido? Eso también le da más sentido al relato de la Conquista porque dejamos atrás la idea de que fue la empresa de un solo hombre.

Es interesante la propuesta de pensar la historia de México sin Cortés, pero al final él es quien se queda con todo el mérito, impone su versión de los acontecimientos y alcanza un lugar en la historia…

Los historiadores nunca dejaremos de debatir sobre Cortés. No creo que todo lo que digo en mi libro es correcto, pero espero estimular el debate para comprender mejor a estos personajes que vivieron la Conquista. Tampoco me parece correcto pensar en Cortés sólo como el héroe o el villano. Esos son extremos que no nos permiten comprender al individuo. Debemos estar dispuestos a tener un entendimiento más realista de este personaje y alejarnos de los extremos.

Si vemos a los españoles y a los indígenas como seres humanos con personalidades complejas, tendremos una mejor comprensión de este momento histórico. No me gustan los extremos que ahora nos llevan a cambiarle el nombre a calles y monumentos.

Hay otro personaje muy importante en esta historia: la corona española. Al final fueron los burócratas imperiales los que detuvieron a Cortés y establecieron sus reglas. Se deshicieron de los conquistadores y junto con la Iglesia construyeron el virreinato. ¿Qué nos dices sobre ella?

La Corona es crucial para entender lo que pasó en México después de 1521. Para mí, el 13 de agosto de 1521 no terminó la Conquista sino que comenzó. En ese día no existía aún la Nueva España. Durante los siguientes 20 o 30 años ocurren muchas cosas: hubo muchas guerras en el territorio mesoamericano hasta finales de 1540, no desapareció el Imperio Mexica sino que se transformó ya que ahora lo dirigían los españoles. En un principio la Corona no mandó a los conquistadores a América, pero cuando se entera de que es un lugar lleno de riquezas mueve sus hilos para controlar este gran territorio.

Los burócratas usaron la violencia para consolidar su poder contra los españoles y los indígenas. Fue un proceso gradual de conquista que llevó a la colonización. Los esfuerzos de la Corona fueron continuos, nunca llegaron al control total, estuvieron en una negociación continua con las élites indígenas que sobrevivieron a la destrucción.

¿Cuándo consideras que termina en realidad la etapa de la guerra y existe propiamente el Virreinato? ¿Con la llegada de Antonio de Mendoza en 1535, o luego de la guerra del Mixtón en 1540?

Yo propongo que el virreinato alcanzó su consolidación en 1547. Luego de esa fecha hubo pocas campañas de conquista por el territorio novohispano. Entre 1521 y 1547 la guerra fue una constante por toda la zona. También es importante tomar en cuenta cómo se dio el proceso de apropiación del antiguo territorio mesoamericano: la manera en que los españoles se extendieron, cuántas guerras libraron, cuál fue en realidad su poder y cómo convivieron con los indígenas, ya que para gobernar ese enorme territorio necesitaban de su colaboración. Es un caso parecido al de la India británica, donde los administradores ingleses recurrieron a la nobleza india para que los ayudara a gobernar ese inmenso país.

Los españoles hicieron lo mismo en México siglos antes. Crearon una estructura piramidal que tenía en su cima a la Corona pero necesitaba del apoyo de los nobles indígenas para gobernar sobre los millones de sobrevivientes de la Conquista.

En tu libro también hablas de la gente común; los indígenas que sufrieron una guerra que no provocaron. Esa es otra gran contribución. ¿Qué pasó con la gente? Tanto los indígenas como los que venían con Cortés y no tuvieron un papel importante en esta historia. Se nos olvida que fue una guerra brutal.

Mencionarlos fue una lucha durante la investigación y la escritura del libro. Constantemente quería poner aparte a los famosos de esta historia, para llegar a los que sufren. Pero es difícil hacerlo porque ellos son invisibles, tenemos muy pocas fuentes sobre ellos, están perdidos en la historia y constantemente batallé con esto.

En mi libro digo que Cortés no es tan importante como lo han mostrado con el paso de los siglos; y sin embargo, está en cada página y hasta en el título. Mi investigación ya estaba cuando me encontré con esa mayoría casi desconocida pero que sufrió mucho durante esa guerra. Al final del libro hablo de ellos, menciono por ejemplo a las mujeres que esclavizaron y el tráfico de niñas. Al respecto he tenido reacciones interesantes: algunas personas me han dicho que eso es otro tema y no debí mencionarlo, pero otros tienen una reacción opuesta y hasta me dicen que se nota que me involucré emocionalmente con el tema.

Sabemos que hubo esclavos indígenas que llegaron a España. También sabemos que la Corona no estaba enterada de que en América los indígenas estuvieran esclavizados e intentó liberarlos pero no pudieron hacerlo por completo, debido a la lejanía y las complejidades de la burocratización. Las crónicas nos cuentan sobre mujeres y niños que ven morir al resto de sus familias y luego se vuelven esclavos, como el caso de una niña de apenas 12 años. Esas personas fueron reales, tuvieron un nombre y vivieron el horror. Pero al mismo tiempo fueron parte de una cultura que logró sobrevivir y adaptarse no sólo al horror de la Conquista sino también al de otros momentos muy violentos en la historia de México. Hay muchas tragedias en la historia de México. Sin embargo, la cultura sigue ahí. Es una historia de tragedia y sobrevivencia.

Ahora bien; es importante no demonizar culturas y pueblos enteros. No creamos que todos los españoles fueron malos y todos los indígenas buenos. Lo que es malo es el proceso de imperialismo y colonialismo. No pasemos de “lo bueno” a lo “malo” No creo que eso nos sea muy útil. El imperio azteca también provocó mucho sufrimiento a los pueblos que tenía sometidos.  

Caída de Tenochtitlan Cuando Moctezuma conoció a Cortés La conquista de México Matthew Restall

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