Hermann Broch

En 1928 abandonó sus actividades en la industria para dedicarse por entero a la literatura y a sus estudios de filosofía, matemáticas y psicología. Perseguido por la Gestapo en 1938, logró salir de la cárcel gracias a la intervención de algunas personalidades, entre ellas James Joyce, y huir primero a Inglaterra y luego a Estados Unidos, donde terminaría sus días. Aparte de una importante obra como ensayista, en el campo de la narrativa dejó varias obras capitales para la literatura contemporánea: La muerte de Virgilio, Los inocentes y la trilogía de «Los Sonámbulos», que incluye Pasenow o el romanticismo, Esch o la anarquía y Huguenau o el realismo.
Una época muy interesante presenció Broch y fue capaz de retratarla en la literatura. La Viena de la Primera Guerra Mundial, del auge humanístico, de los grandes artistas: Gustav Klimt, Egon Schiele, Oskar Kokoschka; Sigmund Freud o Robert Musil; y de los registros de los efectos del capitalismo y sus injusticias. Su obra más famosa, la trilogía de «Los Sonámbulos» narra el devenir europeo a partir de tres fechas muy significativas: 1888, 1903 y 1918. Desde el triunfo de la revolución industrial, los idealismos políticos, la clase burguesa y el proletariado, hasta la guerra, donde parecen desvanecerse todas las promesas de progreso. Del primer volumen, Pasenow o el romanticismo, un fragmento:

Siempre que Joachim von Pasenow se encontraba con su padre, acudían a su mente recuerdos de juventud, fenómeno muy lógico, pero sobre todo volvían a revivir los acontecimientos que habían rodeado su ingreso en la academia de cadetes del.Culm. En realidad era solo retazos de recuerdos, que emergían fugazmente, y mezclaban en desorden lo importante y lo banal.

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