Guy de Maupassant

Fue funcionario y periodista, en 1880 publicó su cuento «Bola de sebo» en el volumen colectivo Las veladas de Médan, piedra fundacional del movimiento naturalista. Otros cuentos como los contenidos en La casa Tellier (1881) o Mademoiselle Fifi (1882) lo acreditaron como uno de los maestros del género, de modo que cuando en 1883 salió a la luz su primera novela, Una vida, ya era un escritor famoso. A esta novela siguieron otras como Bel Ami (1885), Mont-Oriol (1887), Pierre y Jean (1888) o Fuerte como la muerte (1889). Murió en París víctima de una enfermedad hereditaria que lo llevó a la locura.

De “Bola de cebo” un fragmento:

Durante muchos días consecutivos pasaron por la ciudad restos del ejército derrotado. Más que tropas regulares, parecían hordas en dispersión. Los soldados llevaban las barbas crecidas y sucias, los uniformes hechos jirones, y llegaban con apariencia de cansancio, sin bandera, sin disciplina. Todos parecían abrumados y derrengados, incapaces de concebir una idea o de tomar una resolución; andaban sólo por costumbre y caían muertos de fatiga en cuanto se paraban. Los más eran movilizados, hombres pacíficos, muchos de los cuales no hicieron otra cosa en el mundo que disfrutar de sus rentas, y los abrumaba el peso del fusil; otros eran jóvenes voluntarios impresionables, prontos al terror y al entusiasmo, dispuestos fácilmente a huir o acometer; y mezclados con ellos iban algunos veteranos aguerridos, restos de una división destrozada en un terrible combate; artilleros de uniforme oscuro, alineados con reclutas de varias procedencias, entre los cuales aparecía el brillante casco de algún dragón tardo en el andar, que seguía difícilmente la marcha ligera de los infantes.

Sigue leyendo por temas:
,
Otros textos de Redacción Langosta

Postdata

Veinticinco años después, la favorable fortuna permite una nueva edición de nuestra...
Leer más

Deja un comentario