folder Publicado en Listado literario
Diez síntomas de bibliofilia
Ricardo Torres comment 4 Comentarios

La bibliofilia, o amor desenfrenado por los libros, es una enfermedad crónica degenerativa (sí, con el paso del tiempo se pone peor) que existe desde hace miles de años. Hasta el momento y a pesar de todos los avances científicos de nuestras sociedades, no se ha encontrado cura alguna. El único paliativo para este trastorno, se llama libro, y lo advierto de entrada, no importa con cuántos de estos objetos cuente el paciente afectado, el padecimiento no da tregua. Los amantes de los libros, como se nos llama comúnmente a las desventuradas almas aquejadas por la enfermedad, somos personas peculiares y extravagantes con distintas fijaciones, a cada cual le hará bien un libro que a otro lo pone como energúmeno. Es imposible tenernos contentos a todos.

Para facilitar el reconocimiento de estos extraños seres y a la vez como servicio a la comunidad bibliófila, a la cual un tanto a mi pesar pertenezco, preparé esta lista de síntomas con el fin de concientizar un poco más al mundo del mal que nos corrompe.

1.Traer un libro encima todo el tiempo. ¿A qué me refiero con todo el tiempo? Con justo eso, TODO EL TIEMPO. Podemos salir a la calle a una reunión familiar, a cumplir con una tarea en específico, o un trámite que nos tomará unos minutos, o simplemente al baño. Un libro siempre será nuestro aliado y con él debemos contar.

2. Cargar permanentemente con una bolsa, mochila o morral en cada salida. Y la otra, es que evaluamos la calidad y pertinencia de determinado bolso despendiendo de la cantidad de libros que pueda soportar. Créanme, lo hacemos. Tengo mis bolsas para cargar con libros en formato de bolsillo, bolsas más grandes para llevar libros de Alfaguara o enciclopedias y así.

3. Adquirir libros aún cuando “no tenemos tiempo” para leerlos y además de que ya tenemos una pila considerable “por leer”. Cada libro es un nuevo amante posesivo y celoso. No podemos evitarlo, los amantes de los libros somos poliamorosos y enamoradizos por antonomasia. Podemos tener un libro que estamos leyendo con fruición, pero no poder esperar a terminarlo para abordar otro que se nos antoja muchísimo para que de pronto nos enteremos de una nueva obra que TENEMOS que leer inmediatamente. Esto es cíclico y no se detiene.

4. Sentir que entre más leemos más nos hace falta por leer. Ya lo dijo antes Sócrates: Sólo sé que no sé nada.

5. Sentir una ansiedad imperiosa al entrar a una librería y ver que por más que tomes uno, dos, diez o diez mil títulos, nunca quedarás satisfecho.

6. Comprar una determinada obra para sentirnos menos vacíos. Tal vez nunca la leamos, pero la tenemos y con ello el sentimiento de vacuidad es menos acuciante. La plenitud está sobrevalorada.

7. Cargar con el mismo libro por años. Cuando uno encuentra un compañero de vida, no quiere terminar de repasar sus páginas una y otra vez.

8. No prestar tus libros. Ni a tus amigos, ni a tus parejas, ni a tus seres más queridos. Tus libros están por encima de cualquier relación humana. Le puedes platicar a cualquier persona (en eso no discriminamos) de lo maravillosa que fue tal lectura para ti o de lo bien que le sentaría leer algo que a ti te impactó, pero… ¿prestarle tu ejemplar? JAMÁS.

9. Comprar más de un ejemplar de nuestro libro favorito. Puede ser para coleccionar las distintas ediciones, ¿cada quién sus obsesiones, cierto? O para regalarle ese ejemplar a alguien que sabemos que le vendría bien ser acompañado por tal o cual obra. Y es que, estaremos locos, pero tampoco somos insensibles.

10. Hablar de tus libros favoritos como si se tratara de personas, y a los autores de los mismos como tus amigos o al menos tus conocidos (porque no todos nos caen bien, tampoco somos todo amor y paz).

Los síntomas son muchos y demasiado variados, tanto o más que los géneros literarios que habitan en las estanterías. Espero este breve listado haya servido al menos para comenzar el reconocimiento del problema. Si conoces a alguien con los síntomas o reconoces en ti alguno de ellos, no pierdas la calma. Acude a tu librería o tienda en línea favorita desde la comodidad de tu hogar para serenarte. Todo va a estar bien, recuerda, es una página a la vez.

amor por los libros cosas que solo los amantes de los libros hacemos síntomas de bibliofilia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cancelar Publicar el comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  1. Estoy de acuerdo en la sintomatología pero creo que en ocaciones somos capaces de soltar nuestras joyas literarias, con la esperanza de contagiar del mismo mal a alguien más.