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De cómo dormir un año y llegar a la felicidad: Ottesa Moshfegh
Katia Briseño comment 0 Comentarios

¿Quieres saber cómo renacer a partir de la relajación? El primer paso consiste en dejar de salir a la calle, domiciliar los servicios y comprar por internet. Identificar los cafés y sitios poco concurridos. Encender la televisión, mirar películas de Whoopi Goldberg y desconectarse de todo. Tomar pastillas. Dormir. Dormir por muchas horas y perder la noción del tiempo.

La última vez que imaginé cómo sería visitar Nueva York visualicé galerías, museos y pequeños cafés, comida rápida y luces que iluminan los charcos. Pensé en lo cansado y maravilloso que sería recorrer sus calles y mirar sus edificios. ¿Quién podría encerrarse en una habitación y negarse a mirar a través de la ventana aquella ciudad? Ottessa Moshfegh (Boston, 1981) contestó la pregunta con su tercera novela: Mi año de descanso y relajación (2018).

La escritora estadounidense da vida a una historiadora de arte que, tan insatisfecha con su vida decide tomarse una pausa. Descansar, encerrarse, tomar café y comer “galletitas” saladas es parte del día de la joven que hiberna en su apartamento de Upper East Side un año antes del ataque a las Torres Gemelas (el excomplejo World Trade Center de Manhattan, Estados Unidos).

Ésta es una historia en la que dormir es un alivio, un pequeño descanso e incluso un sueño. Un proceso en el que depurar, tirar el pasado y comenzar de nuevo puede ser el único camino, de acuerdo con la protagonista, para ser feliz.

“Dormir, despertar, todo parecía un vuelo en gris y monótono a través de las nubes. No mantenía conversaciones mentales conmigo misma. No había mucho qué decir. Así supe que estaba surtiendo efecto: cada vez estaba menos apegada a la vida. Si seguía adelante, pensaba, desaparecería completamente y luego reaparecería bajo una nueva forma. Esa era mi esperanza. Ese era mi sueño”, escribe la autora, nominada finalista al Premio Man Booker 2016.

Nueva York es parte de su vida, la ciudad donde estudió y en la que inició su primer trabajo en la galería Ducatti. Es un espacio de confort y, a la vez, una oportunidad para empezar desde cero. Es una ciudad que desprecia y valora. Rechaza toda aquella superficialidad y mundo exótico porque siempre tuvo lo que deseó desde pequeña. Para ella no es un sueño más, es la ciudad en la que va a descansar.

Reva es su mejor amiga desde la universidad y representa esa parte de la sociedad neoyorquina que la protagonista detesta. Reva desea todo aquello que ella rechaza: sueña con parecerse a las modelos de las revistas estilo Marie Claire, va al gimnasio y se guía por libros y frases motivadoras. Ambas tendrán que averiguar qué es lo que cada una desea hacer en su vida y cómo su amistad persistirá ante ello. 

Los padres de nuestra protagonista fallecieron dejándola con dinero suficiente para vivir. No obstante, los recuerda con mucho trabajo y resentimiento. Durante el relato, evoca frases que nunca se atrevió a decir, recuerdos que la llenaron de tristeza. Desea haber tenido un poco más de ellos, un poco más de lo que eran. La ausencia de sus padres se presentará como un asunto sin resolver que debe meditar a través del descanso. 

Trevor es la relación complicada que nunca pudo iniciar ni terminar. Él es un espejo de lo que ella buscaba, pero que mira con rechazo. Es aquella posibilidad incompleta que vive en sus sueños y que, de un día a otro, anhela. 

No quiere morir, pero decide tomar medicamentos que, en algún punto, la hacen perder la razón y la memoria. La muerte es algo cercano, pero… ¿lo que desea es morir a través del descanso y renacer?

La protagonista de esta historia no tiene nombre ni apellido, sólo es la descripción de una mujer, de alguien distante a todo. “Creo que los nombres son muy importantes y dicen mucho del personaje. Cuando me preguntaba a mí misma cuando lo escribía cómo se llamaba, no había nombre”, menciona Moshfegh en una entrevista con S moda

Ottessa Moshfegh en smoda.elpais.com, fotografía: Krystal Griffiths

Esta novela es un dibujo de cómo sería intentar apartarse de todo para llegar a ser una nueva persona. Una descripción sobre lo bello y lo profundo que significa quedarse solo para uno mismo y ser una persona distinta, sobre lo importante de transformar los sentimientos e intentar nuevos caminos.

¿Descansarías un año de tu vida para olvidar todo y transformarte en una persona nueva?

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