Backstage: del porno a lo gore

chuck-palahniuk
Snuff / Mondadori, 2010

El porno es un trabajo que sólo se acepta
después de abandonar toda esperanza.

Chuck Palahniuk

Desde que leemos la cuarta de forros sabemos de qué va el libro que tenemos entre manos, lo que no sabemos –y por tanto, nos obliga a leerlo– es cómo y por qué suceden las cosas. Pues el hecho de situarnos en el backstage del gang-bang que se filma para romper un récord mundial –600 cogidas consecutivas con distintos hombres– resulta sólo el pretexto de lo que se irá descubriendo alrededor de los seis personajes a partir de los que se estructura la obra y que por una u otra razón están ahí.

La historia se desarrolla en un sótano en donde los candidatos a coger con la actriz porno Cassie Wright esperan su turno. Todos aguardan escuchar el número que les ha sido asignado y conducirse a la puerta que los separa del set de filmación, y que cada tanto deja ver la luz de los reflectores que se dispersa por la inmunda sala de espera donde están hacinados. Esa luz se convierte en la promesa de ser parte de un acontecimiento sexual sin precedentes, sin importar que de todo ello resulte la posible muerte de la actriz, grabada en exclusiva.

Seiscientos hombres –entre profesionales y veteranos del sexo, amateurs, fans de la actriz, curiosos, pervertidos y demás– comparten un espacio repleto de viscosidad y fluidos: meados, semen, excremento, sangre, caspa, sudor, saliva, perfumes, cremas bronceadoras, cremas de afeitar, maquillaje, pelos, refrescos, minipretzels, papas fritas, salsas, nachos, palomitas, jarabes, lubricantes… que se mezclan en la atmósfera que preludia el encuentro con Cassie. Ese espacio es aquel que los reflectores de la industria del cine porno nunca deja ver, pues la separación entre lo que debe ser grabado y lo que debe estar detrás el telón es muy clara, aunque con ello el morbo sea a conveniencia.

Y es que para Palahniuk el cuerpo es visto como lo que es: algo en continua descomposición, tanto por lo que expele como por aquello en lo que se convierte. Lo que supone una crítica a la forma en la que la sociedad –en este caso la estadounidense– apela al culto del cuerpo como si éste no sufriera cambio alguno y debiera permanecer siempre joven e impoluto, además de siempre listo para el encuentro sexual: lubricado y erecto.

***

Dato curioso: En el capítulo 16, Palahniuk menciona la historia de Valeria Mesalina, emperatriz romana esposa de Claudio, quien, según los historiadores Tácito y Juvenal, era famosa por sus infidelidades y su promiscuidad. Incluso era tanta su necesidad sexual que iba a los burdeles a trabajar bajo el nombre de Licisca.

Dicen que Mesalina desafió a la prostituta más famosa de la época, Escila, para ver quien era capaz de coger con el mayor número de hombres en una noche, haciendo con ello el primer gang-bang de la historia. Escila se retiró después de coger con 25 hombres, mientras que Mesalina ganó sin problemas al llegar al número 70.

Y aunque ganó el desafío, su final no fue nada agradable: murió ejecutada por soldados romanos una vez que Claudio descubrió que ella planeaba asesinarlo. La vida de Mesalina fue llevada a la pantalla grande en 1951 con una cinta de producción italiana dirigida por Carmine Gallone y protagonizada nada menos que por María Félix.
 

Teri Yakimoto

Sigue leyendo por temas:
,
Otros textos de Redacción Langosta

Un articulado objeto literario

Los muertos / Mondadori, 2010 ¿Qué tienen en común una serie de...
Leer más

Deja un comentario